viernes, 7 de octubre de 2016

LEER LA REALIDAD

No sólo se leen libros, también se aprende a leer la realidad. Sobre todo ésta, pero sin los libros qué lectura puedes dar de la realidad? En estos tres años que he militado en Morena de lo que me he dado cuenta es que a la base morenista le falta más reflexión política, más análisis de coyuntura, más imaginación para sortear los problemas que se presentan. Uno de estos es la próxima elección de candidatos a la municipal, que cómo ustedes saben, es dónde la gente se entrega en cuerpo y alma. Pero entre el sueño del pueblo y los altos dirigentes hay gran trecho. Los altos dirigentes han aprendido que en cuestión de candidaturas no se trata de discutir y analizar estrategias, sino la de imponer candidatos a modo, sobre todo a esos que les gusta ser callados, no por naturaleza, sino porque comprenden que callados se ven bonitos y pueden recibir un premio. A esos callados yo les llamo lacayos del régimen, y de estos sobran muchos, y hay para repartir en cada municipio. Por eso, digo que en lugar de apoyar mucho a la educación universitaria, mi partido debería apoyar más a la educación política de su militancia, apostarle a escuelas de cuadros en cada estado, en cada municipio, con gente abierta, profesores reflexivos sin ningún compromiso más que el de sus propios principios ideológicos. Si no formamos cuadros preparados en los principios de la democracia y con orientación de izquierda, no tardará mucho en que seamos rebasados por los changos tricolores que hoy quieren ser morenos. Y si lo logran, Morena perderá lo mucho que ha logrado: estar en la conciencia de los ciudadanos como el partido del cambio verdadero. Por eso deberíamos cuidar cada paso dado, deberíamos dejar de pensar en el poder por el poder, sino avanzar sin premuras, con claridad ideológica y política para evitar los tropezones que podemos darnos, al afiliar al partido a juan de las pitas, que no vienen por convicción sino con la consigna de hacer mella para apabullarnos. Tal vez esta reflexión sea sólo eso, pero intuyo que más vale un paso dado en firme, que muchos dados en terreno movedizo.

FRASES DE JEAN PAUL SARTRE