PINCHE
CHAPO, TE VOLVERÍAS A VOLAR LA BARDA.
Samuel Pérez García
Vergazo que le pusiste al
gobierno al fugarte del penal de máxima seguridad. Al mundo completo le hiciste
ver que la ingeniería tunelífera, made in Mexico, está a la altura de cualquier
país extranjero. Imagínate que te nombraran director de Pemex, qué milagros
harías con los pozos petroleros.
El puto presidente es un
malagradecido porque bien debería reconocerte todo el ingenio que tienes para
escalar grandes alturas, aunque a veces, por tu propia situación, hayan tenido
que ser subterráneas. Y doblemente agradecido debería estar, pues todo mundo
sabe que le financiaste la campaña, y mira que meterte al bote para ganarse
aplausos de eficiencia en la seguridad nacional. No. Eso sí fue insoportable
convertirte en turista provisional de Almoloya, porque te humilló exhibiéndote
en las imágenes, bien agarrado por los tiras encubiertos.
Pero con tu sagacidad y
lana que empezaste a botar por todos los rincones de la justicia mexicana,
doblaste a Peña Nieto y le aguaste su viaje a la Francia de don Porfirio. Al
mismo tiempo demostraste que la tesis de don Andrés Manuel sigue vigente: la
corrupción, que a todos entinta, desde abajo y hasta arriba de la burocracia mexicana,
y salpica hasta el menos pensado. La corrupción es una cultura muy propia de
México, que se heredó de los españoles desde 1521. Y tú, su gran propagador, al
demostrar que no hay cárcel que te detenga, mientras la corrupción exista.
Tu fuga me recordó al
cocacolero Fox, cuando en el 2001 te fugaste de Puente Grande en un camión de
ropa sucia o de basura. Ahí todavía estabas pequeño, y no pasaste de ser más
que una pinche coincidencia. Pero ahora, maestro, te volaste la barda, porque aquella
vez el pinche PRI no bajó de corrupto al PAN, y ahora le regresaste la
cachetada bien cargada: tú fuga, Chapo, bien merece un aplauso por varias
razones:
a) Demostró
que la justicia mexicana tiene su filón de oro en la corrupción;
b) Que
esa corrupción alcanza niveles de galaxias lejanas y no solo al barato policía
de vecindad;
c) Que
la ingeniería mexicana tiene sobrados reconocimientos en el área de túneles;
d) Que
por tu segunda fuga mereces que te lleven a Hollywood para que filmes tu
experiencia en las drogas y las fugas, y chance hasta Iñárritu se apunte como
director y guionista.
e) Que
tu nombre aparecerá como el único hombre que se fugó del penal más celebrado
porque expresaba la última moda de seguridad presidiaria, y que tú, le diste en
tuta la madre.
Eres
famoso chapo, y vales un chingo: sesenta millones de pesos por un informe tuyo.
Ni Peña Nieto con su gaviota han alcanzado tanto nivel de valía. Pinche Chapo,
te volaste la barda. Oye, psss y si te chingas al Peña? ¿Te atreverías alcanzar
más fama de la que ya tienes? ¿Cuánto crees que costaría abatir su círculo de
seguridad? Pinche Chapo, te volverías a volar la barda.

