domingo, 19 de julio de 2015

PINCHE CHAPO, TE VOLVERÍAS A VOLAR LA BARDA.

Samuel Pérez García

Vergazo que le pusiste al gobierno al fugarte del penal de máxima seguridad. Al mundo completo le hiciste ver que la ingeniería tunelífera, made in Mexico, está a la altura de cualquier país extranjero. Imagínate que te nombraran director de Pemex, qué milagros harías con los pozos petroleros.
El puto presidente es un malagradecido porque bien debería reconocerte todo el ingenio que tienes para escalar grandes alturas, aunque a veces, por tu propia situación, hayan tenido que ser subterráneas. Y doblemente agradecido debería estar, pues todo mundo sabe que le financiaste la campaña, y mira que meterte al bote para ganarse aplausos de eficiencia en la seguridad nacional. No. Eso sí fue insoportable convertirte en turista provisional de Almoloya, porque te humilló exhibiéndote en las imágenes, bien agarrado por los tiras encubiertos.
Pero con tu sagacidad y lana que empezaste a botar por todos los rincones de la justicia mexicana, doblaste a Peña Nieto y le aguaste su viaje a la Francia de don Porfirio. Al mismo tiempo demostraste que la tesis de don Andrés Manuel sigue vigente: la corrupción, que a todos entinta, desde abajo y hasta arriba de la burocracia mexicana, y salpica hasta el menos pensado. La corrupción es una cultura muy propia de México, que se heredó de los españoles desde 1521. Y tú, su gran propagador, al demostrar que no hay cárcel que te detenga, mientras la corrupción exista.
Tu fuga me recordó al cocacolero Fox, cuando en el 2001 te fugaste de Puente Grande en un camión de ropa sucia o de basura. Ahí todavía estabas pequeño, y no pasaste de ser más que una pinche coincidencia. Pero ahora, maestro, te volaste la barda, porque aquella vez el pinche PRI no bajó de corrupto al PAN, y ahora le regresaste la cachetada bien cargada: tú fuga, Chapo, bien merece un aplauso por varias razones:
a)   Demostró que la justicia mexicana tiene su filón de oro en la corrupción;
b)   Que esa corrupción alcanza niveles de galaxias lejanas y no solo al barato policía de vecindad;
c)   Que la ingeniería mexicana tiene sobrados reconocimientos en el área de túneles;
d)   Que por tu segunda fuga mereces que te lleven a Hollywood para que filmes tu experiencia en las drogas y las fugas, y chance hasta Iñárritu se apunte como director y guionista.
e)   Que tu nombre aparecerá como el único hombre que se fugó del penal más celebrado porque expresaba la última moda de seguridad presidiaria, y que tú, le diste en tuta la madre.
Eres famoso chapo, y vales un chingo: sesenta millones de pesos por un informe tuyo. Ni Peña Nieto con su gaviota han alcanzado tanto nivel de valía. Pinche Chapo, te volaste la barda. Oye, psss y si te chingas al Peña? ¿Te atreverías alcanzar más fama de la que ya tienes? ¿Cuánto crees que costaría abatir su círculo de seguridad? Pinche Chapo, te volverías a volar la barda.



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