jueves, 14 de enero de 2016

sobre el chapo y kate

SOBRE EL CHAPO Y KATE
Samuel Pérez García

Si Sansón perdió su fuerza ante Dalila, el Chapo lo perdió por Kate del Castillo. De aquí se deriva que el Chapo no se fugó de prisión para continuar sus negocios, sino coronar un sueño: amar a Kate, con vino de por medio. Él, que no toma, tomó del vino de uva y del otro: el cuerpo de Kate.
Preparó una casa exclusiva para volverla a ver y ahí fue donde la trampa se tendió: la suerte no le fue favorable. Pero a Kate, sí. El Chapo se convirtió en trampolín para la otra. Desde luego, ella niega toda relación más allá de la película, pero con tanto dinero y que no le haya permitido un agasajo, nadie se lo creerá a Kate.

Ahora el Chapo está aislado en la cárcel que se fugó. Pero contento ha de estar si consiguió el sueño perseguido: desnudar a Kate y reflejarse en sus ojos de la reina del Sur. Si aquella lo hizo por curiosidad; el Chapo lo hizo por necesidad; si aquella se benefició del encuentro; el Chapo pago alto su osadía. Nadie sabe qué ocurrirá cuando se atraviesa el lindero de las columnas de Hércules, decían los griegos antiguos para referirse a aquellos límites marinos que no se miraban pero que consideraban terroríficos. Cuando Ulises se perdió, hubo de vencer a los innumerables monstruos que se le fueron apareciendo, y uso de su astucia para conseguirlo. Al Chapo le faltó eso. Se envinó de amor y ahora en su prisión recordará siempre que perdió otra vez por amor. Pero la Kate ganó popularidad. En la derrota de uno, estuvo la victoria de la otra. Así pasó y nadie sabe lo que seguirá. Pero seguro que Televisa hará su novela y Kate será la actora principal. Así es la vida: se sabe la vida que pasó, no la que seguirá.

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